ARTRITIS REUMATOIDE
Artritis significa literalmente inflamación de la articulación. Esta definición implica, en términos generales, aumento de volumen ("hinchazón") de una o más articulaciones ("coyunturas"). Además del aumento de volumen, la artritis produce dolor, rigidez ("entumecimiento"), disminución de la movilidad y, en algunos pacientes, deformidad e invalidez. La artritis es un signo que puede ser resultado de muchos tipos de enfermedades o situaciones transitorias o permanentes. En la mayoría de los casos la artritis es resultado de alguna enfermedad reumática. Las enfermedades reumáticas ("reumatismo") producen, además de artritis en algunas personas, dolor en las articulaciones y su alrededor. De lo anterior resulta claro que las enfermedades reumáticas son capaces de producir dolor, artritis ("hinchazón"), rigidez ("entumecimiento"), disminución de la movilidad y una gran variedad de problemas adicionales. Cada una de las enfermedades reumáticas recibe un nombre que las distingue y que en la mayoría de las ocasiones denota características especiales de cada una de ellas. Contrario a la opinión general, las enfermedades reumáticas no son problema exclusivo de los adultos y ancianos sino también un problema frecuente en adultos jóvenes. Lo que más sorprende a la gente es que este tipo de enfermedades también afecta a la población infantil, a niños y a niñas de cualquier edad. Dicha sorpresa es el resultado de la falta de conocimientos al respecto tanto de la población general como de muchos trabajadores de la salud, incluyendo médicos. Esta ignorancia da lugar a fallas en la detección, diagnóstico y tratamiento oportuno de el niño reumático quien, a consecuencia de esto, puede sufrir problemas graves que afecten su desarrollo físico y la calidad de su vida en la etapa adulta. Es muy triste tener que enfrentarse a problemas graves sin solución satisfactoria de niños cuya enfermedad no fue diagnosticada ni tratada oportunamente.

Descripción
La enfermedad reumática infantil más conocida es la fiebre reumática. El origen de esta enfermedad esta relacionado con infecciones de las amígdalas ("anginas") y condiciones de vida precaria (hacinamiento e insalubridad). Produce fiebre, artritis de corta duración y otras molestias transitorias. El problema más grave en esta enfermedad suele ocurrir en las válvulas del corazón aún muchos años después del ataque inicial. El tratamiento oportuno evita problemas graves. Dos errores frecuentes en relación a la fiebre reumática son, en primer lugar, pensar que cualquier tipo de dolor articular o artritis en niños que además tienen molestias en la garganta sea fiebre reumática y, en segundo lugar, pensar que para hacer el diagnóstico de esta enfermedad se necesita forzosamente, la positividad de ciertas pruebas de laboratorio.
Menos conocida que la fiebre reumática, la artritis reumatoide juvenil es quizá más frecuente en la población general. Su consecuencia más importante es la incapacidad funcional. Un aspecto poco conocido es que la artritis reumatoide juvenil no es una sola enfermedad sino por lo menos cinco totalmente distintas. La causa es desconocida. Las molestias iniciales suelen ser dolor e inflamación articular y disminución de la movilidad. En algunos niños, especialmente los más pequeños, los primeros datos de esta enfermedad pueden ser la dificultad para caminar, ponerse de pie, tomar el lápiz o algún juguete, la falta de participación en juegos con niños de su edad o retraso en el crecimiento. En otros casos, las molestias iniciales son fiebre cotidiana y eritema ("salpullido") que aparecen y desaparecen en pocas horas, ganglios grandes en el cuello, axilas o ingles y crecimiento del hígado y brazo o molestias en los ojos.

Consideraciones
Las articulaciones más frecuentemente afectadas al inicio de la enfermedad son las rodillas y las que encuentran en las manos y los pies. A lo largo del tiempo se pueden afectar el resto de las articulaciones y aún el cuello o la cintura. Es muy importante tener en cuenta que la artritis puede afectar tanto una sola articulación como la mayoría de ellas y que puede producir pocas o muchas molestias por períodos cortos o por muchos años. Todo esto dependen, fundamentalmente, del tipo de artritis reumatoide juvenil que tenga cada niño.
Además de la fiebre reumática y la artritis reumatoide juvenil existen muchas otras enfermedades reumáticas en la infancia. Entre las más importantes se encuentra la artritis infecciosa, la artritis reactiva, la espondilitis anquilosante, el lupus eritematoso generalizado, la dermatomiositis y cuadros transitorios asociados al crecimiento, actividad física o ejercicios excesivos y violentos, hiperelasticidad articular y defectos en el desarrollo.

Causas
Estas dependen del tipo de proceso manifestado. Así, la enfermedad reumática infantil más conocida, la fiebre reumática, presenta un origen relacionado con infecciones de las amígdalas ("anginas"). Mientras que la artritis reumatoide su causa es desconocida.

Signos y Síntomas
Los síntomas más comunes en el desarrollo de estas enfermedades son:

  1. Hinchazón de una o más articulaciones
  2. Dolor
  3. Rigidez (entumecimiento)
  4. Disminución de la movilidad
  5. Deformidad
  6. Invalidez

Llamando al Médico
En el momento que observe que su hijo presenta alguno de las características mencionadas con anterioridad no dude en consultar con su médico especialista (pediatra o reumatólogo). El diagnóstico puede ser difícil aún para el especialista en este tipo de enfermedades. Es necesario hacer un buen interrogatorio y una mejor exploración articular junto con algunos exámenes de laboratorio y radiografías con el objeto de estar seguros de lo que se trata. En ocasiones es necesario esperar algunas semanas o meses para establecer un diagnóstico definitivo. En esta etapa son imprescindibles la paciencia y colaboración tanto del niño enfermo como de sus padres.